Eje de la catedral del silencio 1

1.
Sucede con el silencio, que se escapa por todos los intersticios de entre los árboles y muros. Que es bosque y callejuela, este silencio, sucede. Sucede que se abre en puertas signadas de laberinto descuidado. Que es jardín, tal vez, también sucede. Y que se cierra en torno a cada paso. Y que empieza y que concluye y que se pierde. Sucede con el silencio, que se impregna, que gira sobre sí abriéndose al final de las palabras. Sucede que suceda como quiera, lo hay y no lo hay clavado en la garganta.
Sucede que se me impone su paisaje y lo desvela y que se me abre así, en la carne, con toda la melancolía tan callada.  

5.
Suenan cada uno de los movimientos que conforman la palabra. La caligrafía del silencio. La herida del gesto. La mancha sobre la nada. Restallan los látigos que vocean con dulzura cada texto, que son marca o cicatriz, que son música y fiebre de la sangre. Hay un rumor de partitura que se torna cielo sonoro, palabra sonora.
No canto yo, que mi paisaje es, aunque sea de silencio.

Miguel Angel Ortiz.